Ella.
La lluvia cae.
Ella siempre tuvo miedo de los truenos, el brillo en la oscuridad la cegaba, el sonido le era molesto, le hacia correr debajo de la cama cuando era niña, y a sus brazos de él cuando estaban juntos, el frío le calaba los huesos, nunca fue aficionada del invierno.
El estruendo se escuchaba en toda la casa, y se podía vislumbrar una pequeña luz por la ventana, había una sombra de una pequeña mujer, era ella; tan dulce, tan tierna, todos decían eso, una mujer admirable por su dedicación a su familia, su inteligencia, y aún con sus kilos de más, su belleza.
Ella miraba por la ventana y observaba como las gotas que resbalaban sobre el cristal se sincronizaban con las lagrimas que resbalaban en su mejilla, no había nada más, era ella y su soledad, tan infinita que apenas era perceptible que le latía el corazón. Estaba inmersa en sus pensamientos, cuando pasaban las crisis solía recurrir a sus recuerdos donde los tiempos eran más gentiles.
Se aferraba a un recuerdo en particular como un naufrago a la esperanza de que algún día lo encontraran, ella quería seguir, de alguna manera lo necesitaba, ese calor que solo en sus brazos encontraba, el respirar su aliento, el escuchar el latido de su corazón cuando se recargaba en su pecho, era idílico el momento en que sus cuerpos se encontraban.
Pero después recordaba el dolor, era como una espina, que esta ahí haciéndose presente en cada movimiento, en cada pensamiento, quería ser feliz pero no podía serlo, tenia un enemigo, y ese era el rencor.

Comentarios
Publicar un comentario